Los señores que practican aeromodelismo...




los señores que practican
aeromodelismo
hacen pensar en ángeles
sin alas
visten de riguroso sport
y llegan al campo de maniobras
alentando la secreta ilusión
de vencer a la muerte
a golpes de control
remoto
 
 
lo señores que practican
aeromodelismo
tocan el cielo
con las manos
y la tierra
con los pies
respetan
todas las leyes
menos la de gravedad
y eso los vuelve
un poco
presuntuosos
son a un tiempo
lógicos
y metafísicos
cúbicos y cilíndricos
pájaros con pies
de barro
estatuas aladas
de biblias de entrecasa

los señores que practican
aeromodelismo
no tienen nada que envidiarle
a una urraca
ni se conmueven cuando un boing
con ochocientos pasajeros a bordo
se viene abajo
en el fondo
les gusta pensar
que sin ellos
el cielo sería una cosa
mas bien aburrida
y previsible

a las seis de la tarde
los señores que practican
aeromodelismo
se quitan la piel
de funcionario
dejan al mundo
en manos de bilingües
secretarias
y escapan
escapan a jugar que son
de veras
y que el viento les debe
la gracia
de su pirotecnia
telecomandada

lo señores que practican
aeromodelismo
tienen algo
de voiyeur
y de
titiriteros
envidian sanamente
a sus hermanos mayores
los pilotos de línea
y desprecian en falsete
al barrilete
ese primo bobo
pero si el argonauta
cruza el cielo
sin prisa ni timón
una secreta envidia
les amarga  el aliento

cuando el ingenio
y el combustible
se agotan
los señores que practian
aeromodelismo
se desdibujan
como la tarde
y parten
a bordo de sus cuerpos
me da un poco
de pena
su volar a pie firme
su angelar
de mentira
es una suerte
que al cielo
nada de esto
le importe...

Herencia


está de vuelta
lo reciben las cosas
sucias de olor a frito
y abandono               
mantelitos deshilachados
y roñosos
vasos con borra
restos de bizcochos
y unos muertos sonrientes
prolijamente
muertos y ordenados
en cajas de zapatos
la casa parece
un viejo sucio
y desastrado
las cosas hablan
le dicen bienvenido
todo esto es tuyo
y eres nuestro
cuando ya no estés
acá estaremos
otorgando sentido
al sin sentido
y el oscuro marco
de un portaretratos
será tu última
morada
se cumplirá tu destino
de cosa
y no estará ni bien
ni mal

odia
las despedidas
la puerta cruje
en silencio
las cosas se agazapan
en espera
de una nueva
presa...

Secreto a voces


zapatos huérfanos
inauguran la espera
de otro destino
libros
perplejos
y una ropa
que le sobra
al mundo
se confunden y funden
en un solo paisaje
desencanto
silencio
de sombra
de cosa inestable
gana la casa
como un inquilino ingrato
y confianzudo
del muerto
solo quedan
unos hábitos
esparcidos por la casa
como ecos
incluso mas allá
del muerto mismo

aquí y allá
olor a flores
infructuosas
murmullos que persisten
en las camas vacías
para nadie

afuera
el sol le falta el respeto
al luto de la casa
la enredadera
le sienta menos
que un traje
de novia

pero está visto que al
mundo
la muerte de un pobre
lo tiene sin cuidado
que lo digan sinó
las ventanas cerradas
del barrio adormecido
y la tierra reseca
que recibe al muerto
con brazos
de madre

a él, al muerto
tampoco le preocupan demasiado
estas cuestiones;
todavía resuenan y le vibran
la carne
los calorfríos de último suspiro
de orgasmo postrero
todavía el placer
de morir es más placer
que asombro;
todavía su espíritu
transita el mundo
como un cuerpo
ajeno a la muerte y
al sol
que lo atraviesa
de lleno
como a una transparencia

para él,
la vida sigue siendo una canción
amarga
canción que nadie
se anima a entonar
por miedo a improbables
contagios
y que deambula
de cabeza en cabeza
como un secreto
a voces...

Hombrecito





Hombrecito
se le escapó
al poema
ahora se lamenta
de su suerte
- sólo le quedan
rosas
al jarrón de
arcilla
y alguna desgracia
de mona
y seda -

y el poema?
y su suerte?
andan por ahí
buscando manos
para morder
y lamer
inquisiciones
a mansalva



piensa
hombrecito
en paisaje
inhóspito
-valle de la luna?
adónde?
en qué luna?-
no sabe
no sospecha
nadie
puede acudir
en su ayuda
ni Dios

ser pensado
equivale
a existir?



hablar
de lo que fué
es garantía
de haber sido?

evocar
dinosaurios?
trazar coordenadas
y mapas
en tumbas
del miedo?

eso
y silencios
de prófugos
y esferas...

Habitantes



los habitantes de mi pena
van y vienen del sueño
a la página
en blanco
la poesía se escurre
entre los dedos
hace calor
es necesaria
la urgencia
la urgencia porque sí
-porque la muerte
se parece al reposo
y la palabra
salió a cazar
incautos-
sólo quedan
olores
sensaciones térmicas
y el amor o su sombra
que le quedan chiquito
a lo que sufre

-la chica teñida de rubio
reparte muñequitos
en trenes
fantasma
cómo quisiera
que al menos este día
la vida fuera justa
con ella
que al menos
hoy
Dios le echara
un vistazo
que esta noche
el sexo
le hiciera el mejor
de los regalos-

compás-silencio
mi dolor
es prócer
de lo que no
sana

Prolija barbarie


I
Apoyo la cabeza
en mis puñales
me despierto
en una esquina muerta
fuera de la noche
a ras
del soplo
donde sólo llueven
desconsuelos
dioses-fracaso
ángeles avaros
-pero el paraguas de esta
desazón
puede con todo
porque no puede nada-

II
resto viviente
de una resignación
sin proeza
esclavo de mi sombra
¿qué quiere decir
cerca?
dónde queda
lo estrecho?
lo seguro, el domicilio
de lo impío?

III
aquí están
los hombres-lanza
señores absolutos
de mi susto
empeñados
en sacarle jugo al
miedo
¿hacerles frente a secas
con la máscara-grito
como súplica?

IV
la muerte de esto
o aquello
es la muerte de lo que no importa
ni trasciende
el privilegio estúpido
de lo sin-alma
la palabra
un artificio inútil?
des morir no trasciende
apenas emprolija
la barbarie

En los galpones del Sarmiento


En los galpones del Sarmiento, entre Haedo y Morón, hay un pozo de los deseos. Para algunos, milagroso. Para los demás, una sucursal del infierno. Por ejemplo, un hombre que deseaba con locura a una mujer, nació de nuevo, dentro de ella. Otro, que soñaba despierto con el dinero que nunca tuvo, purga una larga condena en prisión por vender un riñón sin declararlo al fisco. Cuando pasan cerca, los mótorman apuran la marcha y se encomiendan a la Virgen del Buen Viaje, especialmente desde que los señaleros hicieron circular la versión de que un rápido Once-Moreno nunca llegó a destino. Culpa, dicen, del conductor, que al pasar cerca del pozo deseó con vehemencia cambiar de piel. Desde entonces ni siquiera los crotos se le arriman, por temor a que sus deseos cobren formas impensadas o tardías. Lugar bendito o maldito, según caiga la moneda, o el alma de quien lo invoque.
Algunos lo llaman punto ciego.
Otros, pozo de sombra.

A cada cual lo suyo...

Energúmeno



Vengo a contar una historia. En verdad, no sé si vengo a contarla yo a ella o si es la historia que eligió contarse a traves mío. En cuyo caso yo vendría a ser un poco su “domicilio”, o también el lugar del hecho, si bien los hechos fueron mas de uno y ocurrieron mas bien fuera de mí o para ser mas preciso a mi alrededor, incluyendo en este ítem a mi mujer, a mis dos hijos y a mi largamente deseado y recientemente adquirido suzuki fun 2004, cuatro puertas, aire y dirección, chiche bombón, joya joya nunca taxi ni remís. En cuyo caso bien podría tratarse de la historia de cómo mi suzuki fun fue asediado por un energúmeno al volante de un micro camello dos pisos y terraza del Expreso Saldungaray, altura peaje San Vicente, en cuyo caso bien podríamos caratular esta historia bajo el sugestivo y metafórico título de, dos puntos: “Se me llenó el culo de preguntas”.

El idiota que llevamos dentro

1

todo parece indicar que un
idiota
-un idiota que hasta ayer escribía canciones
de amor
y se denomina a sí mismo
espía de dios
y otras humildades-
ha mutado
en ser social
eso significa que
ya no será fácil
señalarlo
con el dedo
nadearlo condenarlo
porque desde ahora
-o desde siempre-
todos somos un poco
ese idiota
y ese idiota tiene mucho
de nosotros

-sigue

corriendo sangre
bajo el puente
al cementerio
le sigue saliendo el sol
y al idiota
lo llaman dios
o mas humildemente
heráclito-



2


ahora viste

de riguroso funcionario
su memoria es un
tembladeral
utilitario
ya no es un idiota
cualquiera
es un idiota
funcional
y simpático
ha leído mucho
y entendido poco
gasta buenos perfumes
y dineros públicos
está dispuesto a
bajar pulgares
en privado
y a tirarse
dos o tres mil euros
en una cena
vive de nosotros
y en nosotros
sus patrones
invierten fortunas
en hacernos creer
que lo elegimos
que lo esperábamos
como a un mesías
electrodoméstico
pero un día de éstos
el menos pensado
cuando sea
demasiado tarde
nuestro hígado
estará en sus manos
el aire que respiran
nuestros hijos
le llenará el bolsillo
y él seguirá sonriendo
sonriendo, sonriente
desde el afiche
paternal, impermeable
a nuestro rencoroso
amor
y le dedicaremos
obsecuentes
puteadas
entre dientes
y lo amaremos
lo amaremos a mansalva
a quemarropa
a sangre y fuego
como a un primo travieso
o como al idiota
que llevamos dentro...
ojalá no sea
demasiado tarde.