Secreto a voces


zapatos huérfanos
inauguran la espera
de otro destino
libros
perplejos
y una ropa
que le sobra
al mundo
se confunden y funden
en un solo paisaje
desencanto
silencio
de sombra
de cosa inestable
gana la casa
como un inquilino ingrato
y confianzudo
del muerto
solo quedan
unos hábitos
esparcidos por la casa
como ecos
incluso mas allá
del muerto mismo

aquí y allá
olor a flores
infructuosas
murmullos que persisten
en las camas vacías
para nadie

afuera
el sol le falta el respeto
al luto de la casa
la enredadera
le sienta menos
que un traje
de novia

pero está visto que al
mundo
la muerte de un pobre
lo tiene sin cuidado
que lo digan sinó
las ventanas cerradas
del barrio adormecido
y la tierra reseca
que recibe al muerto
con brazos
de madre

a él, al muerto
tampoco le preocupan demasiado
estas cuestiones;
todavía resuenan y le vibran
la carne
los calorfríos de último suspiro
de orgasmo postrero
todavía el placer
de morir es más placer
que asombro;
todavía su espíritu
transita el mundo
como un cuerpo
ajeno a la muerte y
al sol
que lo atraviesa
de lleno
como a una transparencia

para él,
la vida sigue siendo una canción
amarga
canción que nadie
se anima a entonar
por miedo a improbables
contagios
y que deambula
de cabeza en cabeza
como un secreto
a voces...